¿A quién le interesa las elecciones europeas del próximo domingo? por supuesto que a nuestros políticos, no. Sumidos en la atracción irresistible que ejerce el poder, los dirigentes de las grandes formaciones han hecho de los comicios europeos una reválida, un Real Madrid- Barcelona de la confrontación política, una sucia pelea de niños pequeños en medio del tedioso bipartidismo.
Los políticos con aspiraciones reales de poder, se han convertido, de algún modo, en meros reproductores de promesas, en seres impulsivos que se bañan bajo el agua turbia de la vanidad, cuando vociferan sus discursos ante sus respectivas clientelas enfervorecidas (véase mitin).
Digámoslo claro, las direcciones del PP y el PSOE están únicamente preocupadas en librar un grotesco duelo electoral de cara al manipulado y maltratado electorado español, al que le debe quedar muy poca paciencia para aguantar más monsergas, y yo me pregunto entonces: ¿a quiénes se dirigen los políticos, qué nivel de motivación moverá a los españoles a ir a votar el próximo domingo?
Luego tenemos a los partidos minoritarios, por una parte están los catalogados como serios y que se juegan mucho, ya que aunando apoyos pueden conseguir una mínima representación parlamentaria. Es el caso, por ejemplo, de IU con su candidato Willy Meyer, que parece ser de los pocos que sigue "empeñado" en hablar de Europa. Luego aparecen en un rincón de la escena electoral una gran cantidad de partidos fascistas como Falange Española, Democracia Nacional o Alternativa Española que han utilizado la campaña para hacer su particular defensa del hipócrita No al aborto y por una Europa cristiana. A estos últimos, ni caso.
Cada día que pasa siento a los políticos de la oficialidad más y más lejos, como personas que no invitan a la participación, que no crean la debida complicidad. Seguiremos hablando…

